jueves, 25 de marzo de 2010

Como crear un proyecto en subversion

Para crear un proyecto en subversion en mi ambiente de desarrollo (se describe al final), sigo los siguientes pasos:

Me conecto por SSH (yo uso putty) al servidor y me dirijo a la carpeta que configure como repositorio y ejecuto el siguiente comando:

svnadmin create nombre-nuevo-proyecto

este comando no debe mandar ningún mensaje, si manda un mesaje seguramente existe un problema; el comando anterior debe crear una carpeta con el nombre del proyecto en este caso nombre-nuevo-proyecto y dentro de esta carpeta los archivos de una base de datos Berkeley DB, por lo tanto navegando por el filesystem no va ser posible visualizar los archivos físicos que constituyen el proyecto.

Una vez que se creo el proyecto es necesario agregarle contenido al proyecto, según lo que he leido es recomendable que la estructura inicial sea la siguiente:

/nombre-nuevo-proyecto

/trunk

/branches

/tags

donde la carpeta trunk contendra el código principal del proyecto para agregar esta estructura de directorios al proyecto de subversion, en mi PC en la carpeta tmp creo dicha estructura, después se tiene que dar clic derecho en la carpeta del proyecto para seleccionar TortoiseSVN->Import... como se ve en la imagen siguiente:


posterior a seleccionar la opcion import aparece una venta donde se debe indicar la ubicacion del repositorio que esta en el servidor, ademas del protocolo a usar para subir los archivos, en este caso svn+ssh (ver imagen):



Se escribe un comentario y como se ocupa el protocolo ssh, despues de dar clic en el boton OK, TortoiseSVN solicita un usuario y una contraseña estos son los mismos que se utilizan para crear el proyecto, es decir debe ser un usuario del sistema operativo que tenga los privilegios de escritura en la carpeta que se utiliza como repositorio en este caso /var/svn/repos, despues de ejecutar este comando se abre una ventana indicando el progreso y la conclución de la operación (ver imagen)


Y estos son los pasos que sigo cada vez que creo un nuevo proyecto

Ambiente de desarrollo:
Servidor HP
  • RHEL 5
  • subversion-1.4.2-4.el5_3.1
PC Dell Optiplex 755
  • Windows Vista
  • TortoiseSVN 1.6.7, Build 18415 - 32 Bit

miércoles, 24 de marzo de 2010

Este es mi primer blog y su enfoque principal serán los temas de TI (desarrollo de software, configuración de equipos, etc.), básicamente lo utilizare para publicar how-to's que han sido de utilidad en mi trabajo y de esta forma combatir el olvido tal y como lo hicieron los Buendia en el libro "Cien años de soledad".
...Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varias meses de las evasiones de la memoria. La descubrió por casualidad. Insomne experto, por haber sido uno de las primeros, había aprendido a la perfección el arte de la platería. Un día estaba buscando el pequeño yunque que utilizaba para laminar los metales, y no recordó su nombre. Su padre se lo dijo: «tas». Aureliano escribió el nombre en un papel que pegó con goma en la base del yunquecito: tas. Así estuvo seguro de no olvidarlo en el futuro. No se le ocurrió que fuera aquella la primera manifestación del olvido, porque el objeto tenía un nombre difícil de recordar. Pero pocos días después descubrió que tenía dificultades para recordar casi todas las cosas del laboratorio. Entonces las marcó con el nombre respectivo, de modo que le bastaba con leer la inscripción para identificarlas. Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos más impresionantes de su niñez, Aureliano le explicó su método, y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde la impuso a todo el pueblo. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: mesa, silla, reloj, puerta, pared, cama, cacerola. Fue al corral y marcó los animales y las plantas: vaca, chivo, puerca, gallina, yuca, malanga, guineo. Paca a poca, estudiando las infinitas posibilidades del olvido, se dio cuenta de que podía llegar un día en que se reconocieran las cosas por sus inscripciones, pero no se recordara su utilidad. Entonces fue más explícito. El letrero que colgó en la cerviz de la vaca era una muestra ejemplar de la forma en que los habitantes de Macondo estaban dispuestos a luchar contra el olvido: Ésta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que herviría para mezclarla con el café y hacer café con leche. Así continuaron viviendo en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita. ...

Espero que no solo sea de mi utilidad lo que voy a ir escribiendo.